El entorno para el cultivo celular es extremadamente importante para garantizar que se produzca material de buena calidad de manera segura y eficiente. Lo ideal es un lugar exclusivo para este fin. Sin embargo, los laboratorios adecuados, según ciertos bioseguridad reglas y la adopción de algunas pautas básicas, no comprometerán el trabajo.

Pero entonces, ¿qué se debe considerar para que el laboratorio cuente con buenas instalaciones para el cultivo de tejidos? Preferiblemente, el trabajo debe realizarse en una instalación de un solo uso, si es posible tener un área reservada para el manejo del material recién recibido (área de cuarentena) y una segunda área para el material que se sepa que está libre de contaminantes. A menudo, esto no es posible, por lo que se debe dar prioridad a todo el manejo de material limpio antes que al manejo que involucre “material de cuarentena”. Además, las superficies de trabajo y el equipo deben limpiarse a fondo entre actividades.

A continuación, enumeramos los principales equipos y accesorios que deben formar parte de un laboratorio de cultivo celular.

EQUIPO DE CULTIVO CELULAR

Cabina de seguridad biológica

Probablemente sea el equipo más importante para el cultivo celular porque, cuando se usa correctamente, proporciona un entorno de trabajo limpio para el producto, al tiempo que protege al operador del aerosol. En este equipo, la protección se proporciona mediante el uso de filtros HEPA (aire de partículas de alta eficiencia). El nivel de contención proporcionado varía según la clase de equipo utilizado. Esto se debe a la capacidad de recircular y renovar el aire de cada clase.

En la mayoría de los casos, una cabina de Clase 2 es adecuada para cultivar células animales. Sin embargo, cada estudio debe evaluarse en función de su riesgo y es posible que factores adicionales, como la infección por virus de origen conocido o incierto, requieran un mayor nivel de contención.

Centrifugadoras

Se utilizan habitualmente en cultivo de tejidos como parte de la rutina de subcultivo y para la preparación de células para la criopreservación. Debido a su estructura, centrifugadoras producen aerosoles y, por tanto, es necesario minimizar este riesgo. Por tanto, se debe respetar el sistema de bloqueo del equipo. Además de practicar buenas prácticas de manejo de centrífugas que reducirán el riesgo de generación de aerosoles. Siempre tenga cuidado de no sobrellenar los tubos y balanceelos cuidadosamente (balanceo del rotor). La centrífuga debe ubicarse en un lugar de fácil acceso para su limpieza y mantenimiento. Recuerde comprobar con frecuencia si hay signos de corrosión.

Para elegir el mejor equipo, es importante considerar los siguientes factores:

  1. rendimiento: capacidad requerida, fuerza centrífuga requerida, tiempo de puesta en marcha, facilidad de uso;
  2. seguridad: mecánica, eléctrica, riesgo de explosión al trabajar con materiales inflamables, ruido, riesgos biológicos;
  3. material que constituye la parte interna y externa de la centrífuga;
  4. asistencia técnica y repuestos;
  5. equipos que cumplan con los requisitos y estén registrados en la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (ANVISA).

Incubadoras

Los cultivos celulares necesitan un entorno estrictamente controlado para prosperar. Las incubadoras especializadas se utilizan con regularidad para proporcionar condiciones de crecimiento ideales, como temperatura, humedad y niveles de CO₂ de manera controlada y estable. Por lo general, pueden configurarse para operar a temperaturas entre 28 ° C (para líneas de células de insectos) y 37 ° C (para líneas de células de mamíferos) y ajustarse para administrar CO₂ al nivel requerido (por ejemplo, 5 al 10%). Algunas incubadoras también tienen la capacidad de monitorear los niveles de oxígeno. Algunos están cubiertos de cobre. La gran diferencia es que el cobre tiene actividad inhibidora microbiana. Por otro lado, la inclusión de un agente bactericida en los tanques de agua de la incubadora también reducirá el riesgo de crecimiento de bacterias y hongos.

PLÁSTICOS Y CONSUMIBLES

La elección del matraz de cultivo es fundamental para que la proliferación celular se produzca en condiciones ideales sin pérdida de material. Los viales son generalmente de un solo uso y se tratan para proporcionar una superficie hidrófila para facilitar la absorción celular y deben estar libres de ADNasa y ARNasa, de lo contrario, el ensayo puede verse gravemente afectado.

Las condiciones de cultivo varían ampliamente para cada tipo de célula, pero el entorno artificial en el que se cultivan las células consiste en un recipiente adecuado que contiene un sustrato o medio que proporciona nutrientes esenciales (aminoácidos, vitaminas, minerales) y un entorno físico. -Controlado químicamente (temperatura , presión y pH).

Para que exista una proliferación satisfactoria, las condiciones de cultivo deben ser las adecuadas, conservando las características muy próximas a las de la célula en el medio natural. Por tanto, el entorno de crecimiento debe simular el entorno original de la célula, y el uso de material de alta calidad permite un mayor nivel de seguridad y condiciones de crecimiento adecuadas.

Algunos laboratorios todavía utilizan recipientes de vidrio para el cultivo, sin embargo, deben limpiarse y esterilizarse meticulosamente para que no muestren trazas de proteínas, pirógenos, depósitos de agua y otros materiales residuales. El cultivo celular debe estar esencialmente libre de contaminación.

Matraces de cultivo celular ultraadhesivos

CUIDADO Y MANTENIMIENTO DE AREAS DE LABORATORIO

Además de la atención al buen funcionamiento y limpieza de los equipos, otro factor muy importante es el cuidado y mantenimiento del laboratorio en su conjunto.

Para mantener un ambiente de trabajo limpio y seguro, la organización y el pulcritud son esenciales. Todos los derrames deben limpiarse inmediatamente. Se debe realizar una limpieza de rutina, que incluya la limpieza de todas las superficies de trabajo, dentro y fuera del gabinete de bioseguridad y en todos los demás equipos. Las incubadoras humidificadas son un área de atención debido al potencial de crecimiento de hongos y bacterias en las tinas de agua. Esto creará un riesgo de contaminación que solo se puede evitar con una limpieza frecuente. Todo el equipo principal debe ser mantenido y reparado periódicamente por personal técnico calificado.

Las superficies del laboratorio, incluidos bancos, paredes y suelos, deben ser lisas y fáciles de limpiar. También deben ser impermeables y resistentes a una variedad de productos químicos (como ácidos, álcalis, solventes y desinfectantes). En áreas utilizadas para el almacenamiento de materiales en nitrógeno líquido, los suelos deben ser resistentes al agrietamiento en caso de un derrame de nitrógeno líquido. Además, los pisos y las paredes deben ser continuos con un área de zócalo para facilitar la limpieza y reducir la posibilidad de acumulación de polvo. Y las ventanas deben estar selladas.

Por F. Tips

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *