la razón no es más que un estado interno que activa, dirige y mantiene el comportamiento . Es el resultado de la combinación de rasgo y estatus : puedes estudiar ambos porque disfrutas aprendiendo y porque te estás preparando para un examen.

Una distinción clásica en este tema es entre desmotivación, motivación intrínseca y motivación extrínseca. la motivación es el ausencia total de cualquier intención de actuar ; la motivación intrínseca es el Tendencia humana natural a buscar, encontrar y superar desafíos cuando persigue intereses personales y practica sus habilidades y es la actividad que es gratificante en sí misma. ; motivación extrínseca cuando hacer algo para obtener una recompensa, como satisfacer al maestro, a los padres o cosas no relacionadas con la tarea .

Las actividades de un individuo se colocan en un continuo que va desde “actividad completamente autodeterminada” (motivación intrínseca) hasta “actividad completamente determinada por otros” (motivación extrínseca); 2. Las tendencias intrínsecas y extrínsecas son dos posibilidades independientes, y en cualquier momento una puede estar motivada por algún aspecto de cada una.

La motivación es la actitud con la que uno se coloca ante el compromiso académico y se “distribuye” en el contexto en el que vive y estudia el alumno. Surgen problemas de motivación: en la escuela cuando aumentan las dificultades de las asignaturas y la evaluación de los profesores registra las dificultades y las hace públicas y no se ayuda al alumno a superarlas; en la familia donde el alumno aprende el valor de los estudios, las primeras convicciones sobre el significado de ir a la escuela y los primeros indicios sobre sí mismo y sus capacidades; compañeros que comparten creencias sobre profesores y materias; por el docente con su capacidad para ofrecer experiencias de aprendizaje interesantes o rutinarias, para animar o desanimar a los alumnos, para ayudarles a ser independientes o no.

Punto de vista “discursivo” motivación

La motivación como discurso que surge y se desarrolla en las interacciones verbales entre el alumno y las personas que le importan y del que el alumno aprende a valorar determinadas actividades y a despreciar otras. La motivación es una actitud que se construye y Lengua es un vehículo fundamental.

Desarrollar la motivación en el aula

La motivación es una forma de acercar al alumno al compromiso escolar, en el que actúan aspectos del yo y del contexto educativo. Construir no significa crear de la nada, sino actuar en varios frentes: en las actividades, en el clima del aula, en la forma en que el alumno vive su condición. Desarrollar la motivación consiste en ayudar al alumno a encontrar significado en su aprendizaje y en sí mismo como alumno. El profesor no es el primero y el único responsable de motivar a los alumnos, ni puede hacerse cargo de sí mismo. Los problemas de motivación de los estudiantes son solo parcialmente manejables por los docentes, teniendo su origen y desarrollo en un contexto dentro y fuera de la escuela.

Es importante ofrecer a los profesores una reflexión sobre las áreas en las que suelen trabajar con los estudiantes y que se refieren a:

  • el aprendizaje, como una actividad “significativa”;
  • el aula, como contexto interactivo y de trabajo;
  • el alumno y su papel.

Las experiencias de aprendizaje “significativas” son las herramientas básicas para desarrollar la motivación: desarrollar la motivación significa desarrollar el aprendizaje. La actividad que el alumno percibe como útil es significativa; lo que ayuda a investigar cuestiones y problemas de interés para el alumno que logra traer de vuelta a su propia experiencia, para utilizarlo como herramienta para comprender otras cosas y ver conexiones con otros conocimientos.

Dar sentido a un tema, por tanto, significa ayudar al alumno a rastrear el tema hasta los sistemas de significado, lenguaje, creencias, experiencias y conocimientos a su disposición.

Las tareas difíciles estimulan la voluntad del alumno de afrontar una prueba de dificultad superior a su nivel de competencia, ya que resumen muchos aspectos que pueden atraer al alumno o el atractivo del problema, la posibilidad de éxito, la satisfacción que surge del resultado y que invita a otros desafíos, o incluso simplemente a querer comprender.

Fomentar la motivación a nivel de clase, es decir, establecer reglas comunes y cultivar la autonomía del alumno no solo en términos de libertad de expresión sino también en términos de iniciativas laborales, es compartir la responsabilidad del aprendizaje con los profesores por parte del profesor. estudiantes (involucrarlos en la planificación, preparación y evaluación del trabajo de clase y antes de eso en averiguar por qué aprender). Enseñar significa ayudar a los estudiantes a construir una imagen de la disciplina y el tipo de enfoque y estudio que requiere.

La pregunta: “¿para qué sirve?” Debe ser valorado positivamente, el profesor podría considerar esta cuestión como un reto: podría aprovechar para montar un trabajo de clase a través del cual los alumnos puedan darse cuenta de la utilidad de la asignatura. Es aconsejable que el alumno sea consciente de lo que tendrá que aprender y en qué y en qué fases de trabajo se articula el aprendizaje de una asignatura durante un año.

La motivación también se construye dando a los estudiantes el sentimiento de pertenencia a una comunidad de “prácticas”, es decir actividades encaminadas a un objetivo al que cada uno contribuye y gracias al cual se sienten pertenecientes a la escuela, para compartir. aprender, intercambiar ideas y proyectos.

Ayudar al alumno a asumir su papel de alumno, con la conciencia de que estudiar implica tanto un aumento de conocimientos y habilidades como la autoconciencia. Esto requiere asumir la responsabilidad por parte del alumno frente a los objetivos y compromisos que asume en el marco de la clase y en la relación con los profesores que comparten con él una parte de responsabilidad. Se debe ayudar al alumno a tomar conciencia de sus elecciones.

La tarea de la escuela es ayudar a los alumnos a encontrar su propio camino: con prácticas de orientación, con la persuasión hacia los alumnos de que, precisamente a través del aprendizaje, puedan explorar posibles yoes y tener la posibilidad de reflexionar sobre sí mismos y sobre lo que harían. como y podría llegar a ser.

Por F. Tips

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *