Concepto. Considerada como colagenosis o enfermedad del tejido conectivo, la periarteritis nodosa se caracteriza por la presencia de nódulos a lo largo de arterias medianas y pequeñas, principalmente musculares, y debido a que progresa en brotes o síntomas de neuritis, hipertensión arterial y se destacan los fenómenos asmáticos.

Resumen

[ hide ]

  • 1 Etiología
  • 2 Cuadro clínico
  • 3 exámenes adicionales
  • 4 Diagnóstico
  • 5 Evolución y pronóstico
  • 6 Tratamiento
  • 7 Fuente

Etiología

Su etiología permanece desconocida; es de tres a cuatro veces más frecuente en hombres que en mujeres y, aunque aparece a cualquier edad, preferentemente se sitúa entre los 20 y los 50 años.

Las observaciones realizadas sobre los fenómenos de hipersensibilidad, experimentación animal, así como las lesiones arteriales encontradas en otras enfermedades, muy similares a las encontradas en la poliarteritis, permiten hablar de un síndrome con más propiedades que enfermedad.

Cuadro clinico

Dado que las lesiones arteriales de la periarteritis nodosa pueden afectar a cualquier órgano de la economía, las manifestaciones clínicas de esta afección son extensas y muy variadas.

La enfermedad suele comenzar con un síndrome febril de aparición súbita, acompañado de mialgia, dolor abdominal periumbilical (microtrombosis mesentérica) y un cuadro característico de nefritis con edema, hipertensión y hematuria, que puede conducir a agudo o subagudo insuficiencia renal . A esto se suma una marcada conciencia del estado general, sugiriendo en el paciente astenia, debilidad general, anorexia y pérdida de peso.

Como manifestaciones digestivas, vómitos y sangre. la diarrea Aparecen, que acompañan al mencionado dolor abdominal. El 15% de los casos comienza con síntomas gastrointestinales como única expresión. Las lesiones también afectan en ocasiones a las arteriolas apendicular, pancreática y hepática, y dan lugar a síntomas clínicos que son difíciles de distinguir de apendicitis, pancreatitis o necrosis hepática aguda o subaguda.

La lesión de los vasos nutritivos de los nervios puede producir una neuritis periférica muy dolorosa, bilateralmente, pero asimétrica y variable. Dependiendo de las áreas afectadas por la arteritis, en ocasiones se observan síndromes meníngeos por hemorragias subaracnoideas, parálisis de pares craneales, hemiplejía, alteraciones visuales, etc.

La hipertensión ocurre en el 55% o 60% de los casos. Además, el dolor anginoso es común en el sistema cardiovascular e incluso puede ocurrir una oclusión coronaria con un ataque cardíaco. La insuficiencia cardíaca que a veces complica esta enfermedad probablemente se deba a la arteritis coronaria y la hipertensión arterial.

En el aparato respiratorio se describen tos y disnea, incluso fenómenos asmáticos.

Aunque casi nunca falta la artralgia, es posible encontrar artritis verdadera, a veces aguda y migratoria, como en la fiebre reumática, y otras de tipo crónico y deformante, como en la artritis reumatoide. Las lesiones cutáneas pueden ocurrir en el 25% de los casos (nódulos, lesiones urticariformes y otras).

Exámenes adicionales

En el recuento sanguíneo, la anemia se encuentra con cierta frecuencia, especialmente cuando hay sangrado o insuficiencia renal. Es común la leucocitosis con desviación a la izquierda. La eosinofilia aparece en el 20 al 30% de los casos.

La sedimentación acelerada de eritrocitos es la regla. En la electroforesis de proteínas, las globulinas suelen estar aumentadas, a veces invirtiendo el índice de serina globulina.

Diagnóstico

El diagnóstico positivo se realizará mediante biopsia de piel, tejido celular subcutáneo y básicamente músculo. A veces es necesario tomar muestras de diferentes regiones para sacar conclusiones.

Evolución y pronóstico

La periarteritis nudosa suele progresar en brotes y su aparición puede ser súbita, con un curso rápido hacia la muerte, o lenta y progresiva, con los mismos resultados.

Procesando

El tratamiento general dependerá de la anemia, la hipertensión arterial y la insuficiencia cardíaca que puedan presentarse. En un orden específico, la terapia se basa en el uso de corticosteroides suprarrenales y ACTH, con los que se puede obtener un alivio inmediato, aunque temporal.

Comenzará con dosis altas, 60 mg por día de prednisona, y luego de lograr el efecto deseado, se irá reduciendo gradualmente hasta alcanzar la cantidad mínima de medicamento que mantenga al paciente libre de síntomas o aliviado.

Por F. Tips

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.