Protección solar en niños.Porque el sol recibido durante la niñez y la adolescencia está asociado con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel. Te daré algunos hechos aterradores:

– Una sola quemadura solar con ampollas en la piel de un niño duplica con creces las posibilidades de desarrollar melanoma en el futuro.
– Los niños que han tenido más de tres quemaduras tienen diez veces más probabilidades de desarrollar melanoma en el futuro.

Bien que l’on connaisse soi-disant la théorie et que l’importance de la photoprotection soit soulignée chaque année, il y a des choses que l’on continue de mal faire, notamment chez les enfants, et il est temps de leur faire el resultado…

1. No se le debe dar protector solar a un bebé recién nacido.

Aunque algunos planes dicen “desde cero meses”, la recomendación general es no aplique protector solar a niños menores de seis meses de edad . La función de barrera de la piel es inmadura y los protectores solares y otros componentes podrían absorberse.

2. En niños menores de 3 años, filtros físicos

La Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) recomienda utilizar solo filtros físicos en niños menores de 3 años para minimizar el riesgo de alergias. Tampoco deben utilizarse aquellos que contengan perfumes. Es especialmente beneficioso utilizar filtros físicos en bebés que padecen dermatitis. En el siguiente enlace explico la diferencia entre filtros físicos y químicos y cuáles son algunos ejemplos en el mercado.

A pesar de esto, los protectores solares más utilizados son aquellos que contienen una mezcla de filtros físicos y químicos y son seguros de usar.

3. Camisetas mojadas: Si no tienen protección, tan incómodas como innecesarias.

¿Quién no ha visto a un niño junto al mar, con la camiseta y medio pegado al cuerpo por el agua y la arena?

Existe un sistema de clasificación sobre la protección que nos ofrece la ropa según el material del que está fabricada. Se mide en unidades UPF. Según esta clasificación, las prendas que ofrecen más protección son las prendas resistentes como los jeans Levis 501 con 100 UPF y las que menos, las prendas delicadas y transparentes como las medias de lycra, con 2 UPF.

Si planeas dejar a tu hijo en la playa con la camiseta puesta para protegerlo, ten en cuenta que una camiseta de algodón normal tiene una clasificación UPF de 12, es decir, protege menos que el protector solar con ella, un factor bajo de 15 FPS. Si la camiseta se moja, la protección baja a 8 UPF, por lo que puede evaluar su eficacia usted mismo.

La solución es ropa con factor de protección solar. Hay prendas que incorporan partículas entre sus fibras que impiden la transmisión de los rayos UV. Este tipo de ropa proporciona una protección solar adicional a la del propio tejido. En el etiquetado debemos buscar las iniciales UPF (Ultra Violet Protection Factor) que es un índice de protección estandarizado y estandarizado a nivel mundial seguido del número que indica el factor de protección. En camisetas clásicas de playa, es ideal si es UPF 50+. Debe cumplir con la norma EN 13758-2.

4. Hasta 3 años, sin sol.

Los niños menores de tres años no deben exponerse a la luz solar directa, lo que significa que no deben caminar por la playa en las llamadas “horas centrales del día”. El mejor momento para ir a la playa con niños es temprano en la mañana, antes de las 11:00 a.m. o 12:00 p.m. o al final de la tarde, alrededor de las 6:00 p.m. cuando el sol se ha puesto.

Lejos de lo que pueda pensar, ¡esta es una gran noticia! Cuando te acostumbras a estos horarios, descubres sus grandes ventajas: en este momento las playas están medio vacías y no tienes que matarte para encontrar medio metro cuadrado para poner tu toalla. Es liberador mirar hacia arriba y distinguir a su hijo en la orilla sin ponerse un chaleco reflectante para distinguirlo de la multitud.

Si baja a la playa a las 7:00 p.m., piense que nunca escuchará al hombre sentado a su derecha en bragas rumiando papas fritas. No verás a caballeros con calzones náuticos comiendo patatas fritas en un radio de menos de 5 metros. Para mí, el argumento es suficiente.

5. ¿Paraguas iglú para cocinar bebés? No gracias

En los últimos años, las “carpas para bebés” han florecido como hongos en las playas. Esto podría considerarse una mejor opción que un paraguas, ya que evitan el reflejo del sol en
la arena; pero lo cierto es que allí, a la una de la tarde, se cuece la criatura en su propio jugo. Insisto: lo bueno es bajar a la playa cuando ya no necesites usar la magnífica carpa
.

6. Fotoprotección y vitamina D, esta gran polémica.

A pesar de que cada año desde diferentes medios intentamos asustar nuestro cuerpo, la realidad es que no hay por qué preocuparse. Este es un tema controvertido sobre el que escribí un artículo hace mucho tiempo en caso de que alguien tenga interés. La conclusión es que en realidad usamos mucho menos protector solar de lo recomendado para obtener la protección real que se muestra en el paquete. Además, nuestros hijos pasan muchas horas sin fotoprotección en los colegios (este es otro tema que iría lejos) y por tanto no están aislados del sol como se nos hace pensar.

7. No se debe usar protector solar para adultos en bebés.

No es aconsejable. Los bebés tienen la piel más fina y delicada, y los protectores solares pediátricos están formulados evitando en su composición los tipos de protectores solares que, si bien son seguros, pueden resultarles más alergénicos. También se evita en su composición la presencia de perfumes o alcohol.

Otra característica de los protectores solares pediátricos es que están formulados para ser más resistentes al agua o la arena, aunque a pesar de ello sigue siendo conveniente reaplicarlos cada dos horas y cada vez que salgan del agua.

** Si quieres seguir explorando la protección solar, qué significan los números 15, 30, 50+ o curiosidades como la diferencia entre resistente al agua y resistente al agua, o por qué no deberías usar un año protector solar ¡Para los otros! puedes seguir leyendo aquí.

¡LA FERIA DEL LIBRO COMIENZA HOY!

* Puedes encontrar todos estos consejos sobre protección solar en niños (y muchos otros) en EL MOCO RADIACTIVO, un libro que, además (como todo me parece natural), firmaré en la Feria del Libro en las fechas y lugares siguientes:

  • Domingo 28 de mayo: 19:00 a 21:00 horas Casa del Libro. Caseta 320/321
    Domingo 4 de junio de 19 a 21 h La Sphère des livres. Caseta 174
    Sábado 10 de junio, de 12 a 14 h. Biblioteca de Letras.

Por F. Tips

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